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octubre 23 de 2019 - Por: Vincent Vox

Esports

Estudio niega que la adicción a los videojuegos sea una enfermedad

Un reciente estudio de la Universidad de Oxford, en alianza con la Universidad de Cardiff, en el Reino Unido, muestra evidencias a favor de los videojuegos y genera un nuevo debate mundial sobre si la adicción a los videojuegos es una enfermedad o no.

Luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) enviara un boletín en el que calificaban la adicción a los videojuegos como una enfermedad, muchos investigadores han realizado estudios para validar si aquella calificación es correcta o incorrecta. Por ello, dos prestigiosas universidades, como la de Oxford y la de Cardiff, efectuaron hace poco un estudio llamado “Investigating the Motivational and Psychosocial Dynamics of Dysregulated Gaming: Evidence From a Preregistered Cohort Study“, donde aseguran que no hay evidencias convincentes para justificar la clasificación de la adicción de los videojuegos como una enfermedad mental y argumentan, según el estudio, que no hay nada clínicamente extraño o incorrecto con los jugadores obsesivos.

Este estudio lo hicieron con más de 1000 adolescentes y otros 1000 ciudadanos de distintas clases sociales y diversas edades en países como Escocia, Inglaterra y Gales, en el que recolectaron datos y comportamientos de los encuestados. Mientras que los adolescentes accedieron a completar algunos análisis y cuestionarios sobre sus hábitos de juego, los adultos y padres respondieron acerca del conocimiento de los hábitos sociales, emocionales y horarios de sus hijos. Luego de tres meses de estudio, la investigación determinó que la mayoría de los adolescentes juegan al menos un pasatiempo online diariamente, y menos de la mitad de los jugadores cotidianos presentaron algún síntoma de juego obsesivo. El tiempo medio del total de las sesiones alcanzaba el máximo de tres horas diarias de juego.

Ahora bien, el estudio muestra que existen causas previas o situaciones que pueden motivar a la adición a los videojuegos y, ante esto, el profesor y psicólogo  Andrew Przbylsky director de esta investigación en el Oxford Internet Institute y coautor de este, indicó que aplicando la teoría de la motivación se pueden investigar si las necesidades y las frustraciones de las necesidades psicológicas en la vida cotidiana de los adolescentes, están vinculadas a un compromiso de juego obsesivo. “A la luz de nuestros hallazgos, no creemos que exista evidencia suficiente para justificar o pensar en los juegos como un trastorno clínico por derecho propio”.

En nuestra cultura gamer llevamos generaciones creciendo con los videojuegos, y a través del tiempo nos han brindado aprendizaje y muchos beneficios a nivel social y personal. Ahora bien, más que tener una adicción, es aprender a establecer tiempos de actividad de juego sin que afecte nuestro entorno social. Debemos orientar a nuestros padres (y futuros padres) acerca de la importancia del acompañamiento a sus hijos mientras ellos juegan y, finalmente, crear una cultura gamer adecuada para la sociedad.

Estimados Volkers, los invitamos a seguir disfrutando de este gran universo de los videojuegos, crearemos una gran comunidad con una excelente cultura gamer.

 

Juan Gabriel Salazar

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